jueves, 13 de febrero de 2014

¿Por qué se caen las hojas de los árboles?



Cada año, los árboles caducifolios renuevan todas sus hojas, perdiendo el follaje al llegar el otoño. El motivo es que en esta estación, las horas de luz se reducen, la radiación solar pierde fuerza y los suelos muchas veces se hielan dificultando la captación de agua y nutrientes por parte de las raíces. En estas condiciones, la productividad de las hojas disminuye pues el agua que contienen se congela formando cristales que dañan sus tejidos, como consecuencia la planta muere de sed al perder agua por las hojas (como parte del proceso de fotosíntesis), que no recupera por las raíces.
Cuando mantener el follaje cuesta más de lo que produce, la estrategia más rentable para el árbol es perder la hoja y pasar la estación en un estado de baja actividad o reposo. En este momento se retira el suministro de savia y clorofila, con la pérdida de este pigmento característico, las hojas cambian desde verde a colores amarillentos y anaranjados al manifestarse los pigmentos que antes estaban enmascarados. Por último, se crea una película de células muy fina entre la rama y la base de la hoja, que queda abandonada a su suerte. El viento y la lluvia la hacen caer. Con la llegada de la primavera y la subida de las temperaturas se abren hojas de color verde que crecen y se desarrollan, nacen los frutos, las semillas y las flores.