lunes, 12 de enero de 2015

La entropía

Podemos decir que la entropía mide el desorden de un sistema. Por lo tanto, un sistema estará más desordenado cuanta más entropía posea. Según el segundo Principio de la Termodinámica: La cantidad de entropía del universo tiende a incrementarse con el tiempo.
Cualquier proceso o sistema, dejándolo libremente tiende a buscar su estado más estable en el que se encuentre más cómodo. Este suele ser el más caótico. Un ejemplo muy vulgar para entender el término de entropía es relacionarlo con nuestra habitación, cuando esta ordenada (fenómeno que se da raramente) el nivel de entropía es cero, pero sin que nos demos cuenta, al pasar los días, esta se desordena, al aumentar el desorden aumenta la entropía, así como el enfado de nuestra madre.
Por conveniencia se considera nula la entropía en algún estado de referencia que nos sea conveniente.
La entropía se representa por la letra (S). La entropía en el estado gaseoso es mayor que en estado líquido y esta a su vez, es mayor que en estado sólido. No se puede calcular la entropía en su totalidad sino variaciones de esta. La variación de la entropía no depende de los estados intermedios sino de los estados final e inicial.
La imposibilidad de realizar un trabajo es consecuencia de la entropía, cuando esta alcanza su máximo valor.

¿Dónde más podemos ver la entropía?

En geología por ejemplo hemos visto que hace muchísimos años toda la tierra del planeta estaba junta formando lo que nosotros llamamos Pangea. A medida que han pasado los años, y debido a las placas tectónicas, ese terreno se ha ido desplazando, aumentando su desorden y llegando a colocarse de la manera que hoy día la conocemos. 


La flecha del tiempo
Si nos preguntan qué es la entropía somos capaces de dar una pequeña definición a este termino pero, ¿y si nos preguntan que es el tiempo? Están en nuestra vida cotidiana, los trabajamos, conocemos sus propiedades e incluso sabemos que su dirección es siempre hacia delante, como la expansión del universo, pero no sabemos su naturaleza exacta.
Si proyectásemos una película al revés, en seguida nos daríamos cuenta de que las cosas que pasan no suceden en el orden natural de las cosas o que simplemente no se pueden dar, como una cascada de agua que en vez de caer al río sube a la montaña o que un cigarro en vez de consumirse, crezca. La razón de que estos procesos no sucedan en la realidad es debido a que la flecha del tiempo avanza solo hacia el futuro, nunca hacia el pasado, haciendo que esos procesos sean imposibles de realizar. Con lo que podemos decir que estos procesos siguen la dirección del tiempo.
Esto no quiere decir que no haya procesos reversibles, que también los hay. En los que se puede volver al estado original, como es el cambio de estado del agua. Para conseguir que el hielo pase a estado líquido lo único que tenemos que hacer es proporcionarle calor, si deseamos que vuelva a su estado original, simplemente invertimos el proceso y le quitamos la misma cantidad de calor que le habíamos proporcionado. Sabiendo esto, podemos decir que cualquier proceso espontáneo (aquel que no necesita ser empezado) será irreversible.
Alguien dijo que la termodinámica se puede resumir así: No podemos ganarle el partido a la Entropía (Primer principio); Tampoco podemos empatar (Segundo principio); Y tampoco podemos abandonar el partido (Tercer principio).

La energía no se crea ni se destruye; la entropía se crea pero no se destruye.